Ryan Gosling con la cara de palo que le gusta a Refn
Ryan Gosling con la cara de palo que le gusta a Refn

Parece que Drive va a pesar durante mucho tiempo sobre la espalda de Nicolas Winding Refn. El éxito le sorprendió con esta ultracool propuesta, que dejó el listón demasiado alto de cara a sus siguientes trabajos.El danés repite con Ryan Gosling en su siguiente film Only God forgives (Sólo Dios perdona), pero no se acomoda en la misma fórmula y decide indagar en nuevos caminos narrativos. De ese viaje por tierras sembradas por David Lynch o Wong Kar-Wai nace esta compleja propuesta, que por su propio riesgo no ha conseguido arrancar el aplauso masivo que sí logró su antecesora.

Fue una de las grandes decepciones del pasado festival de Cannes pero ¿es realmente tan mala Only God Forgives? La respuesta es no. ¿Cumple con las expectativas? Tampoco. Pero a veces hay que dejarse llevar por cada producto sin compararlo en demasía con el resto de la filmografía de un autor, si quieres disfrutarlo de forma individual y dejarte llevar por la historia que te está contando. Con una fotografía y una banda sonora impecables, lo último de Refn es una de las producciones más cuidadas que están ahora mismo en la cartelera internacional. Y sus actuaciones tienen pocos peros. Es verdad que Gosling está explotando demasiado su personaje callado y duro heredado de Drive, pero la verdad es que de momento le funciona. Pero sin duda los dos nombres que roban la función son Kristin Scott Thomas (en una celebérrima y durísima actuación) y el recién llegado Vithaya Pansringarm, la gran sorpresa de la película.

Detrás de su violencia explícita, su narración confusa y sus luces de neón, nos encontramos con algo más. Una reflexión que muchos no supieron ver, pero que está ahí. Only God Forgives habla de los lazos familiares, y de la frustración de no haber nacido como se esperaba que fueras, ni haber alcanzado las metas que otros pensaron para ti. El protagonista del relato, Julian, adolece de lo mismo que la propia película: se siente dañado por no cumplir las expectativas, intenta trazar su propio camino, pero el resto del universo parece estar aliado para que ello no sea posible.

No estamos ante una de las mejores películas del cineasta de Copenhague, en eso estamos todos de acuerdo. Pero no por ello debemos dejar de lado a esta interesante historia de venganza, rodada con deliciosa exactitud y que cuenta con varias escenas memorables como la cena con mamá o la tortura en el karaoke. Ideal para todos aquellos que no hayan visto todavía Drive, y no puedan compararlas. Eso sí, después de ver ésta no tienes perdón si no te pasas directamente a la aventura del conductor especialista.


 


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Jordi Tobajas

jordi@codecmag.com

Commentario

  1. Patri Fernandez Arconada via Facebook 31 octubre, 2013 at 14:00 - Reply

    en efecto, listón demasiado alto o lo que es casi lo mismo, no hace falta ver Only god forgives… mi personal opinión.

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