Todas las profesiones tienen su reflejo en el mundo del cine. Y pese a que la prostitución es una de las peor vistas, siempre ha estado presente en la historia del séptimo arte. Muchas veces esquivando a la censura con mucha imaginación por parte de los guionistas, o incluso mediante la comicidad. Porque las prostitutas (y los prostitutos) han sido representadas en la gran pantalla de dos formas muy distintas: desde el punto de vista dramático que evidencia el formar parte de este colectivo y desde una visión más cómica, como figuras burlescas y de apoyo a las maldades de los protagonistas.

Quizá habría que “agradecerle” al machismo que la prostitución fuera uno de los ámbitos de la sexualidad que siempre han tenido cabida en el cine. Una de las primeras putas que encontramos la encarnó Marlene Dietrich en “El ángel azul” (1930). Lola-Lola, su personaje, es una artista de cabaret que entierra a un profesor en los oscuros infiernos de la baja moralidad. Dietrich nos presenta un personaje que se anticipa juguetón, pero que termina siendo agresivo y descarnado. Una visión dura que pretende humillar a la inteligencia a favor de la lujuria y la pasión. Una batalla que acostumbra a tener un claro perdedor pues las hormonas tienden a ser más fuertes que las neuronas. Otra prostituta clásica la interpretó Greta Garbo en “La dama de las camelias” (1936) aunque en este caso era más bien una cortesana gélida y frágil. Una de las putas más finas que se han visto en el cine.

Jodie Foster era una niña prodigio de tan solo 14 años cuando se hizo con el papel que la consagró. Interpretó a una niña prostituta en “Taxi Driver” (1976), rol que le valió una candidatura al Oscar. Martin Scorsese firmó una obra maestra y entregó al mundo de la interpretación una prometedora carrera. Iris se convirtió en todo un icono desgarrador de la filmografía de Scorsese. Más cercanas a la actualidad encontramos Pretty Woman (1990), el ejemplo perfecto de como tratar un tema tan complejo como la prostituación a través del edulcoramiento de las comedias románticas y “Leaving Las Vegas” (1995), donde Elisabeth Sue nos relata en primera persona los problemas sufridos con su proxeneta. Incluso peor lo pasó Jennifer Connelly en “Réquiem por un sueño” (2000), donde se vió obligada a participar en grandes orgías de lujo para poder pagarse un pico.

Cientos de prostitutas invaden la historia del cine patrio, la mayoría relacionadas con historias de picaresca y el libertinaje de la época del destape. Dejando de lado las visiones más banales, nos centramos en los personajes más trabajados en la filmografía de nuestro pais e, irremediablemente, nos viene a la cabeza Pedro Almodóvar.  Su carrera está plagada de personajes que se dedican a la prostituación pero quizá el más destacable es La Agrado, interpretada por una sublime Antonia San Juan (ganadora del Goya a la mejor actriz revelación) en “Todo sobre mi madre” (1999). El manchego también se atrevió a travestir a Toni Cantó y a Javier Cámara y Gael García Bernal en “La mala educación” (2004). Especialmente desesperanzadora fue la relación autodestructiva que nos presentó Josecho San Mateo en “Báilame el agua” (2000), donde Pilar López de Ayala terminaba cayendo en las garras de la profesión más antigua del mundo. “Princesas” (2005) de León de Aranoa nos presentó un completo retrato de la relación de dos prostitutas, cuyas intérpretes (Candela Peña y Micaela Narvaez) fueron reconocidas con sendos Goyas. No hay duda de que la Academia española premia este tipo de papeles.

Pero no solo de mujeres vive la prostitución, también (aunque menos) se ha tratado el mundo de los chaperos en la gran pantalla. Sin duda la película más importante dentro de este apartado es “Cowboy de medianoche” (1969), donde Jon Voight interpreta a un gigoló que seduce a las mujeres maduras de la gran manzana para ganar dinero y convertirse en un verdadero cowboy. Pese a la convulsa época en la que se estrenó, la cinta ganó 3 Oscar de la Academia, incluyendo mejor película. Otro título clásico es “Mi idaho privado” (1991), donde River Phoenix (Mejor actor en el Festival de Venecia) y Keanu Reeves se prostituyen en las calles de Portland.  Otro chapero célebre fue Richard Gere en “American Gigoló” (1980). La colombiana “La virgen de los sicarios” (1999) nos presentaba un burdel de adolescentes, una realidad tan cruda como la que vimos en las posteriores “L.I.E.” (2001) y “Mysterious Skin” (2004). Todas ellas han tratado el mundo de la prostitución masculina adolescente, desde ópticas y estéticas muy distintas.
 


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Jordi Tobajas

jordi@codecmag.com

Commentario

  1. Homepage 7 junio, 2012 at 21:39 - Reply

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    […] Informations on that Topic: codecmag.com/putas-y-chaperos-a-8-euros/ […]…

  2. (@Codecmagazine) (@Codecmagazine) 18 abril, 2012 at 12:27 - Reply

    Las mejores putas en el cine http://t.co/jXvliHoo

  3. (@Heyhurricane) (@Heyhurricane) 18 abril, 2012 at 9:24 - Reply

    Putas y chaperos a 8 euros | CODEC Magazine http://t.co/VSqmYNom vía @codecmagazine

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