Daniel de Vicente con los actores protagonistas de 'Cordón Umbilical' © Víctor Prieto

Daniel de Vicente (Madrid, 1990) llega enérgico y apresurado a la cafetería del centro de Madrid donde nos hemos citado. Enseguida se percibe su ilusión y sus expresiones derrochan vitalidad y ganas de comerse el mundo. Daniel es todo un ejemplo. Con apenas 22 años se va a convertir en uno de los directores más jóvenes en estrenar su propia obra de teatro de manera profesional.

A este dramaturgo precoz no le han regalado nada. Es él personalmente quien ha sufragado todos los gastos de producción, promoción y distribución. Conseguirlo no ha sido sencillo, ha tenido que trabajar duro y ahorrar mucho durante los últimos cuatro años. Su triunfo es también el de los jóvenes emprendedores, que no se achican ante las adversidades y logran sacar sus proyectos adelante en una España hastiada.

En Cordón Umbilical, escrita por él mismo, De Vicente se adentra el complejo mundo de las relaciones familiares. El momento que tanto aguarda, el gran estreno de la función, llegará los próximos viernes 8, sábado 9 y domingo 10 de marzo a las 20:30 horas, en la Sala Triángulo de Madrid. Con él charlamos sobre su ópera prima, pero también acerca del papel de la juventud en un sector tan importante para la cultura.

– ¿De qué va la obra? Cuéntame.

– Narra la historia de seis personajes, cuatro de ellos pertenecientes a la misma familia.  Habla sobre las relaciones personales y los vínculos que se establecen entre una familia y dos desconocidos. Trata temas tan variopintos como la maternidad, la infidelidad, la identidad sexual, el engaño o la amistad.

– ¿Qué quieres transmitir con Cordón Umbilical?

– Pretendo abordar el conflicto de la incomunicación. Como hay personas que influyen en nuestros actos, directamente o no, sin que les conozcamos personalmente.

– Mezclas drama y comedia, ¿es fácil unir los dos estilos?

– No sé si es fácil o no, a mí me ha salido así. No es algo que tuviera pensado.  Me encanta la tragicomedia porque es como la vida misma, a veces reímos y a veces lloramos. La obra tiene escenas muy cómicas pero pesa más el drama.

– El prólogo te lo ha escrito Luis Merlo, nada menos…

– Así es. Somos muy amigos, le admiro muchísimo y me parece un actor muy polifacético. Sería genial poder dirigirle algún día, se ha portado muy bien conmigo. Es muy positivo que te eche una mano una persona reconocida y con prestigio. Ayuda a que te tomen más en serio.

– ¿Cómo llegaste al mundo del teatro?

– Desde los 16 años he ido mucho al teatro, muchas veces yo solo, y siento auténtica pasión.  Hace cuatro años entré a trabajar en una agencia de comunicación especializada en las artes escénicas y he podido conocer a muchos actores, directores y productores. Aún así, antes de tener ese puesto de trabajo ya me gustaba relacionarme con personas del mundillo. Además, siempre me ha encantado escribir teatro. He tenido la suerte de poder conocer a mucha gente, pero también iniciativa propia.

Daniel de Vicente

– Sólo tienes 22 años, ¿con qué dificultades te has encontrado para lograr estrenar la obra? Quizás mucha gente no se fíe de alguien tan joven… 

– No he recibido apoyo de nadie porque la produzco yo. He ahorrado durante cuatro años con el único objetivo de producir la obra, pero me lo tomo como una inversión personal y espero que me abra puertas. Es complicado encontrar una productora o empresa que financie tu proyecto, sobre todo si no tienes un referente antes. Un joven que quiera estrenar una obra tiene que autofinanciarse, pero es inviable estar así toda la vida.

– ¿Se apuesta por la juventud en este país?

– No, rotundamente. Existe una especie de desconfianza hacia la gente que empieza. Solo se apuesta por un talento cuando hay una seguridad de que va a tener éxito. Es complicadísimo que te den una primera oportunidad y hay que buscar la manera de sacar adelante los proyectos.

– En lo que respecta al teatro, igual no se fomenta como se debiera por parte de las instituciones.

– Durante mucho tiempo las subvenciones del Ministerio de Cultura han servido para financiar el teatro, pero ya no. Otra cuestión es el tipo de teatro que recibía apoyo institucional, que era el más comercial. Aún hoy se siguen subvencionando los grandes clásicos, que son los que dan dinero, pero también hay autores contemporáneos que quieren contar historias muy interesantes y no pueden.

Creo que la subvención debe ser únicamente para el creador que fabrique auténtico arte, aporte algo nuevo y arriesgue. Las instituciones no deben apoyar los proyectos que únicamente pretendan lucrarse económicamente. El objetivo del arte nunca debe ser la rentabilidad, porque entonces convertimos todo en un producto. El Estado debe apostar por una cultura libre y diferente, no hay que priorizar lo económico por encima de lo artístico.

– Es evidente que existe una brecha entre el teatro y la gente joven. ¿Por qué?

– Porque no se fomentan las obras de los autores contemporáneos nuevos, de dramaturgos vivos. Los grandes clásicos, que son estupendos, no interesan a los jóvenes. Voy al teatro dos o tres veces por semana y siempre soy el más joven de la sala. El motivo lo tengo claro, y es que apenas se representan textos actuales, que resulten cercanos y con los que el público pueda sentirse identificado. Lorca o Valle Inclán ya cumplieron su papel en nuestra sociedad y es momento de abrir paso a nuevos talentos. Si no cambiamos eso, estamos condenados a desaparecer como sector.

– También eres estudiante de Periodismo. ¿Cómo ves tu futuro?

– Me gusta escribir y voy a seguir haciéndolo, ojalá tenga suerte con ello. No sólo teatro, si no también narrativa. El tipo de periodismo que yo defiendo no es el que se hace en los medios de comunicación actualmente. No quiero estar en una redacción copiando teletipos y redactando una noticia que ya han escrito miles de personas. Creo en el periodismo de autor, pero es algo que no se fomenta. De momento descarto dedicarme a la carrera que he estudiado, aunque espero reencontrarme en un futuro con el periodismo.

– A los jóvenes que se están pensando emprender un proyecto, ¿qué les dirías?

– Que no se lo piensen y actúen. Estoy harto de escuchar a mucha gente decir que tienen muchos proyectos en mente, pero nunca los llevan a cabo. Que se dejen de palabras y pasen a la acción, hay que ser valiente. La clave es tener claro lo que quieres e ir a por ello. Trabajando poco a poco todo se consigue. Nada es inmediato, hay que trabajar duro y marcarse objetivos a largo plazo.

 

Por Alberto Barranco


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Alberto Barranco

Estudiante de Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid..

Commentario

  1. Doriam Sojo (@DoriamSojo) 27 febrero, 2013 at 8:24 - Reply

    Dramaturgo a los 22 | CODEC Magazine http://t.co/5jSm7dWPvG vía @codecmagazine

  2. Luz De Paz (@LuzDePaz_) 26 febrero, 2013 at 15:06 - Reply

    RT @salatriangulo: Daniel de Vicente. Dramaturgo a los 22 | CODEC Magazine http://t.co/bWWwbJeQV6 vía @codecmagazine

  3. (@Codecmagazine) (@Codecmagazine) 26 febrero, 2013 at 11:08 - Reply

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  4. SALA TRIÁNGULO S.L (@salatriangulo) 26 febrero, 2013 at 10:19 - Reply

    Daniel de Vicente. Dramaturgo a los 22 | CODEC Magazine http://t.co/bWWwbJeQV6 vía @codecmagazine

  5. (@barranquismo_) (@barranquismo_) 26 febrero, 2013 at 9:15 - Reply

    He tenido el placer de entrevistar a Daniel de Vicente, un joven con mucho talento y futuro. http://t.co/iZBPR6d8bW

  6. (@Codecmagazine) (@Codecmagazine) 25 febrero, 2013 at 18:47 - Reply

    Hemos charlado con el joven dramaturgo @Danieldevicente y nos ha contado cosas muy interesantes. http://t.co/wbvWliYYZs

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