Normalmente las tragicomedias nos relatan historias dramáticas que, por el patetismo de los personajes o la absurdidad de las situaciones, nos acaban regalando varios momentos hilarantes que combinamos con las amargas lágrimas que nos provoca el resto del relato.  En este caso, el de la película “50/50”, es todo lo contrario. La cinta nos la venden como una comedia de las de toda la vida, pero poco sitio hay para las risas. La sinopsis no podría ser menos divertida: Un joven de 27 años es diagnosticado de cáncer de espalda y desubre que sus posibilidades de sobrevivir son del 50%. Su novia no podrá soportar la presión de la situación y terminará siéndole infiel. Solo le queda la compañía de su mejor amigo, que más que un apoyo es un saco de problemas. En realidad se basa en una historia real, el testimonio de su guionista Will Reiser, que superó la enfermedad junto a su mejor, el propio Seth Rogen que se viene a auto-interpretar y que fue el que le aconsejó que hiciera un guión a partir de sus vivencias.

50/50 es una película fresca, original y que no se toma demasiado en serio. En ningún momento se ampara en el dramatismo de la situación y el protagonista opta más por la resignación. Seth Rogen aporta los momentos cómicos con sus chistes políticamente incorrectos. Pero todo esto no logra convertir a 50/50 en una comedia. El film patina en ocasiones en su intento por encontrar el equilibrio perfecto entre un tono y el otro, pero nos explica una historia agridulce muy entretenida y que te deja una sonrisa en la boca en muchas de sus escenas.

Joseph Gordon-Levitt funciona, como siempre, así como los personajes femeninos que le secundan: una siempre efectiva Bryce Dallas Howard y la sorpresa de “Up in the air”, Anna Kendrick. El actor de “Origen” nos demuestra aquí sus actitudes dramáticas y se afianza como uno de los intérpretes más a tener en cuenta en un futuro. Ni corto ni perezoso le aguanta la mirada a la mítica Anjelica Houston (que encarna a su madre). Ambos nos regalan una de las relaciones más complejos e interesantes que presenta este film. La historia de amor también funciona pese a que resulta tan predecible como lo son siempre en este tipo de películas .

En los últimos años las grandes majors americanas han jugado a producir cintas cómicas de bajo presupuesto que arrasan en los premios independientes y que más de una da la sorpresa en taquilla. “Pequeña Miss Sunshine” y “Juno” abrieron la veda, pero esa frescura se ha ido perdiendo en las últimas propuestas. No es que sean peores, sino que ya nos hemos acostumbrado a sus virtudes y sabemos de qué pie cojean. En esta ocasión, tampoco todo es tan desenfadado como parece y la emotividad acaba teniendo más peso del necesario en el tramo final.

Como en sus antecesoras, la música tiene un papel importante en el relato que combina de forma magistral temas de bandas tan dispares como Radiohead, Bee-Gees, Mr. Little Jeans o Pearl Jam. La partitura la firma Michael Giacchino (Perdidos).

La película fue una de las grandes sorpresas de las nominaciones de los Globos de Oro, colándose en las categorías de Mejor Película comedia o musical  y Mejor Actor principal. “50/50” ha tenido una buena aceptación en la taquilla americana, ha recaudado 35 millones de dólares (habiendo costado solo 8), en la linea de otras comedias indies como “500 días juntos” (también con Gordon-Levitt).


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Jordi Tobajas

jordi@codecmag.com

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